Tomás fue santificado el 25 de marzo, día importante para él. La iglesia lo reconoció por su vida ejemplar. Sus actos de caridad y compasión fueron notables. La gente lo tenía en alta estima. Hoy es recordado como un modelo a seguir. Su legado perdura en la memoria colectiva. La celebración de su santidad es importante para muchos. Es un ejemplo de fe y entrega.
Santo Tomás, cuyo nombre completo es Tomás de Aquino, nació el 25 de marzo de 1225 en Roccasecca, Italia. Fue un teólogo y filósofo dominico que se convirtió en uno de los pensadores más influyentes de la Edad Media.
Tomás de Aquino vivió en diferentes lugares a lo largo de su vida, estudiando en la Universidad de Nápoles y enseñando en varias instituciones en París, Italia y Alemania. Es conocido por su obra maestra, la Summa Theologiae, en la que intentó reconciliar la filosofía aristotélica con la teología cristiana.
Tomás de Aquino murió el 7 de marzo de 1274 en Fossanova, Italia, mientras se dirigía al Concilio de Lyon. Su muerte fue repentina y se cree que fue causada por un derrame cerebral.
Fue canonizado como santo por el Papa Juan XXII en 1323, aproximadamente 50 años después de su muerte. Tomás de Aquino fue reconocido por su sabiduría, su dedicación a la enseñanza y su defensa de la fe católica. Sus escritos y enseñanzas han tenido una gran influencia en la teología y la filosofía hasta el día de hoy.
El nombre por el que se conoce a este santo es Santo Tomás de Aquino, aunque también es comúnmente referido como Santo Tomás.
