El 23 de septiembre, Tecla fue santificada por la Iglesia. La celebración de su santidad es importante. Tecla es considerada un ejemplo de fe y virtud. Su vida inspira a muchos creyentes. El día de su santificación se conmemora. Los fieles la honran y veneran. La historia de Tecla es conocida por todos. Su legado perdura en la religión. Su vida es un ejemplo a seguir.
El santo Tecla, cuyo nombre completo es Santa Tecla de Iconio, nació en el año 30 d.C. en la ciudad de Iconio, en la actual Turquía. Se cree que murió alrededor del año 90 d.C., aunque no se tiene una fecha exacta de su fallecimiento.
Tecla vivió en una época en la que el cristianismo estaba comenzando a expandirse, y se convirtió en una de las primeras seguidoras de San Pablo, quien la menciona en sus escritos. Según la tradición, Tecla era una joven noble que escuchó las enseñanzas de San Pablo y se convirtió al cristianismo, abandonando su prometido y su vida anterior.
La historia de su vida cuenta que Tecla fue perseguida por su fe y enfrentó varios intentos de martirio, incluyendo ser arrojada a una arena llena de leones. Sin embargo, según la leyenda, los leones no la atacaron y ella logró escapar. Finalmente, Tecla se retiró a una cueva en las afueras de la ciudad de Seleucia, donde vivió como ermitaña hasta su muerte.
Tecla fue venerada como santa por su valentía y su dedicación a su fe. Se le atribuyeron varios milagros, como la curación de enfermos y la protección contra peligros. Fue considerada una de las primeras mujeres mártires y se convirtió en un símbolo de la fortaleza y la devoción cristiana.
El nombre por el que se conoce a este santo, Tecla, es el mismo que recibió al nacer. A lo largo de los siglos, su historia y devoción se han difundido en diferentes partes del mundo, y su nombre se ha mantenido como Tecla en la tradición cristiana.
