Santa Pía fue santificada el 19 de enero, es conocida por su vida piadosa, dedicada a ayudar a los más necesitados, su fe la llevó a realizar milagros, su devoción la convirtió en un ejemplo a seguir, su influencia perdura hasta hoy, su celebración es un recordatorio de su legado, su bondad es digna de admirar, su intercesión es invocada en momentos difíciles, su amor por Dios la hizo merecedora de la santidad, su fiesta es motivo de alegría para muchos, su vida es un testimonio de entrega y servicio.
El santo Santa Pía, cuyo nombre completo es Santa Pía de Viterbo, nació el 2 de marzo de 1464 en Viterbo, Italia. Falleció el 18 de mayo de 1540 en Roma, Italia.
Santa Pía vivió la mayor parte de su vida en Viterbo, una ciudad ubicada en la región de Lacio, Italia. Desde muy joven, mostró una gran devoción religiosa y se unió a la Tercera Orden de San Francisco, dedicándose a la oración y a la penitencia.
La historia de su vida está marcada por su don de profecía y su lucha contra la corrupción y el pecado en la Iglesia y la sociedad de su tiempo. Santa Pía fue conocida por sus visiones y por su capacidad para leer los corazones de las personas, lo que le permitía denunciar los pecados y exhortar a la conversión.
Debido a su vida ejemplar y su dedicación a la causa de la santidad, Santa Pía fue canonizada por el Papa Inocencio XII el 29 de junio de 1696. Es considerada patrona de Viterbo y se le atribuyen numerosos milagros.
El nombre por el que se conoce a este santo es Santa Pía de Viterbo, aunque también es conocida como Santa Pía de San José.
