Santa María Teresa de Soubiran, nacida el 7 de mayo de 1834 en Agen, Francia, fundadora de la Congregación de Siervas de María Ministras de los Enfermos. Vivió una vida dedicada a servir a los enfermos, pobres y necesitados, impulsada por su profunda fe en Dios y su amor por el prójimo. Falleció el 7 de junio de 1889 en París, dejando un legado de compasión y entrega desinteresada. Fue canonizada por el Papa Pío XI el 25 de marzo de 1934, reconociendo su labor en favor de los más desprotegidos. Santa María Teresa de Soubiran es un ejemplo de bondad y misericordia, cuya vida nos inspira a seguir su ejemplo de servicio y amor hacia los demás. Su fiesta se celebra el 7 de junio, día en el que recordamos su labor y pedimos su intercesión ante Dios por los enfermos y necesitados.
Santa María Teresa de Soubiran, cuyo nombre de nacimiento era Marie-Thérèse de Soubiran Pyrénées, nació el 7 de junio de 1834 en Agen, Francia. Falleció el 26 de enero de 1889 en Burdeos, Francia.
María Teresa de Soubiran vivió la mayor parte de su vida en Burdeos, donde fundó la Congregación de las Hermanas de María Auxiliadora en 1864. Esta congregación se dedicaba a la educación de niñas y jóvenes, especialmente de aquellas en situación de pobreza.
La historia de su vida está marcada por su dedicación a la educación y su compromiso con los más necesitados. María Teresa de Soubiran fue una mujer de gran fe y caridad, que se entregó por completo al servicio de Dios y de los demás. Su labor educativa fue reconocida y apreciada por la comunidad, y su congregación creció rápidamente.
María Teresa de Soubiran fue canonizada como santa por el Papa Juan Pablo II el 21 de noviembre de 1999. Fue reconocida por su ejemplo de vida cristiana y su entrega desinteresada a los demás. Su labor en la educación y su dedicación a los más necesitados fueron consideradas virtudes dignas de santidad.
El nombre por el que se conoce a este santo es Santa María Teresa de Soubiran.
