Santa María Faustina Kowalska, polaca, religiosa de la congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, nació el 25 de agosto de 1905. Fue canonizada por el papa Juan Pablo II el 5 de octubre de 2000, debido a su devoción y entrega a la misericordia de Dios. Durante su vida, Faustina recibió revelaciones de Jesús, quien le pidió que difundiera el mensaje de su misericordia al mundo. Este mensaje se resume en la frase «Jesús, en ti confío», que se ha convertido en el lema de la devoción a la Divina Misericordia. Santa Faustina falleció el 5 de octubre de 1938, a la edad de 33 años, dejando un legado de amor, compasión y perdón para todos los creyentes. Su obra y su vida han inspirado a millones de personas en todo el mundo a acercarse a Dios a través de la misericordia divina. Su santificación el 5 de octubre es una celebración para la Iglesia católica y un recordatorio de la importancia de la misericordia y el amor de Dios en la vida de cada ser humano. Santa María Faustina Kowalska es un ejemplo de entrega y devoción a la divina misericordia, y su legado perdurará por generaciones.
Santa María Faustina Kowalska, cuyo nombre de nacimiento era Helena Kowalska, nació el 25 de agosto de 1905 en G?ogowiec, Polonia. Falleció el 5 de octubre de 1938 en Cracovia, Polonia.
Durante su vida, Santa Faustina vivió en varios lugares de Polonia, incluyendo ?ód?, P?ock y Cracovia. Ingresó a la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia en 1925 y tomó el nombre de Sor María Faustina.
La historia de su vida está marcada por su profunda devoción a la Divina Misericordia y las revelaciones que recibió de Jesús. Según sus escritos, Jesús le pidió que difundiera la devoción a la Divina Misericordia y que pintara una imagen de él con la inscripción «Jesús, en ti confío». También le reveló la oración conocida como la Coronilla de la Divina Misericordia.
Santa Faustina experimentó visiones y revelaciones divinas a lo largo de su vida, y escribió un diario en el que registró estas experiencias. Su diario, titulado «La Divina Misericordia en mi alma», se ha convertido en una fuente importante de enseñanzas y devoción a la Divina Misericordia.
Fue canonizada como santa por el Papa Juan Pablo II el 30 de abril de 2000. El Papa Juan Pablo II también instituyó la Fiesta de la Divina Misericordia, que se celebra el primer domingo después de la Pascua, en honor a las revelaciones de Santa Faustina.
El nombre por el que se conoce a este santo es Santa María Faustina Kowalska, aunque también es conocida como Santa Faustina o Santa Faustina Kowalska.
