Santa Magdalena de Nagasaki fue una mártir japonesa, nacida en 1611, fue ejecutada en 1634, por profesar la fe cristiana, canonizada en 1987, por el Papa Juan Pablo II, su fiesta se celebra el 20 de octubre, es un ejemplo de valentía y fidelidad a Dios, su vida nos enseña a vivir la fe con heroicidad, imitando a Cristo en todo momento, su martirio nos desafía a ser testigos de la fe, incluso en medio de la persecución, Santa Magdalena de Nagasaki, ruega por nosotros, para que podamos vivir nuestra fe con autenticidad y coraje.
Santa Magdalena de Nagasaki, cuyo nombre de nacimiento era Magdalena de la Encarnación, nació el 2 de enero de 1611 en la ciudad de Nagasaki, Japón. Fue una religiosa y mártir católica que vivió durante el período de persecución de los cristianos en Japón.
Magdalena de la Encarnación se unió a la Orden de las Hermanas Terciarias Dominicas de Santa Catalina de Siena en Nagasaki y tomó los votos religiosos en 1624. Durante su vida religiosa, se destacó por su dedicación a la oración y la caridad hacia los más necesitados.
En 1632, cuando el gobierno japonés intensificó la persecución contra los cristianos, Magdalena fue arrestada junto con otros miembros de su comunidad religiosa. Fue sometida a torturas y encarcelamiento durante varios años, pero nunca renunció a su fe.
Finalmente, el 20 de octubre de 1634, Magdalena de la Encarnación fue ejecutada por crucifixión en Nagasaki, junto con otros 25 mártires católicos. Su valentía y testimonio de fe en medio de la persecución la convirtieron en un símbolo de la resistencia cristiana en Japón.
Magdalena de la Encarnación fue beatificada por el Papa Pío IX el 7 de julio de 1867 y canonizada por el Papa Juan Pablo II el 18 de octubre de 1987. Es conocida como Santa Magdalena de Nagasaki, en honor a la ciudad donde vivió y murió.
Su fiesta litúrgica se celebra el 20 de octubre de cada año, en memoria de su martirio. Santa Magdalena de Nagasaki es considerada una patrona de los mártires, de Japón y de los cristianos perseguidos.
