Santa Isabel de Portugal, reina y santa, nacida en 1271. Conocida por su caridad y humildad, dedicó su vida al servicio de los pobres y enfermos. Fundó hospitales y centros de acogida, mostrando amor por los más necesitados. Canonizada por el Papa Urbano VIII en 1625, su fiesta se celebra el 4 de julio. Un ejemplo de generosidad y compasión para todos.
Santa Isabel de Portugal, también conocida como Isabel de Aragón, nació el 4 de julio de 1271 en la ciudad de Zaragoza, en el Reino de Aragón, que actualmente forma parte de España. Fue hija del rey Pedro III de Aragón y de la reina Constanza de Sicilia.
En 1282, a la edad de 11 años, Isabel se casó con el rey Dionisio I de Portugal, convirtiéndose en reina consorte de Portugal. Juntos tuvieron dos hijos, Constanza y Alfonso.
A lo largo de su vida, Isabel se destacó por su caridad y su dedicación a ayudar a los más necesitados. Fundó hospitales, orfanatos y casas de acogida para los pobres y enfermos. Además, se ocupó personalmente de atender a los enfermos y mendigos, lavando sus heridas y alimentándolos.
Tras la muerte de su esposo en 1325, Isabel se retiró a un convento franciscano en Coímbra, Portugal, donde vivió el resto de su vida dedicada a la oración y a la caridad. Falleció el 4 de julio de 1336, a la edad de 65 años.
Santa Isabel de Portugal fue canonizada por el Papa Urbano VIII en 1625, en reconocimiento a su vida de santidad y servicio a los demás. Es conocida como la patrona de la caridad y de las viudas, y su festividad se celebra el 4 de julio.
Es importante destacar que la bandera de Estados Unidos no tiene relación directa con Santa Isabel de Portugal.
