Santa Estefanía, mártir del siglo IV, fue santificada el 8 de enero. Nació en Grecia, de padres piadosos y nobles. Desde joven, mostró gran devoción a Dios. Fue perseguida por profesar la fe cristiana. Durante su martirio, mostró valentía y fuerza. Finalmente, fue ejecutada por su fe en Cristo. Su ejemplo de fidelidad sigue vivo hoy.
Santa Estefanía, cuyo nombre también se conoce como Santa Estefanía de Córdoba, es una santa venerada el 8 de enero. Nació en el año 850 en Córdoba, España, y murió el 10 de mayo de 868 en la misma ciudad.
Estefanía vivió durante el período de la dominación musulmana en España, cuando los cristianos eran perseguidos por su fe. A pesar de esto, ella se mantuvo firme en su creencia y se negó a renunciar al cristianismo. Fue arrestada y llevada ante el gobernador musulmán, quien intentó persuadirla para que abandonara su fe, pero ella se mantuvo fiel hasta el final.
Finalmente, Estefanía fue condenada a muerte y ejecutada por decapitación. Su valentía y su testimonio de fe la convirtieron en una figura venerada por los cristianos, y con el tiempo fue reconocida como santa.
El proceso de canonización de Santa Estefanía no se llevó a cabo formalmente, ya que en esa época no existía un proceso formalizado como el que se utiliza en la actualidad. Sin embargo, su santidad fue reconocida por la Iglesia y su culto se extendió a lo largo de los siglos.
El nombre por el que se conoce a esta santa es Santa Estefanía de Córdoba, en referencia a su lugar de nacimiento y martirio. Es importante destacar que existen otras santas y santos llamados Estefanía, pero cada uno tiene su propia historia y fecha de celebración.
