El 3 de mayo es conmemorado el santuario de Santa Cruz, en un acto religioso y tradicional, que reúne a miles de fieles. Este evento representa la devoción y fe de la gente, quienes participan en procesiones y actividades festivas. La ciudad se llena de color y alegría, en honor a la cruz sagrada. Es una fecha especial para los habitantes de Santa Cruz, quienes celebran con fervor y devoción. La jornada se llena de oraciones, cantos y muestras de respeto hacia la cruz. Es un día de gran significado para la comunidad, que demuestra su amor por la santa cruz. La celebración une a las personas en un ambiente de armonía y espiritualidad, donde se exalta la importancia de la fe. Es un momento único para rendir homenaje a Santa Cruz y renovar la esperanza en la comunidad. Las festividades se caracterizan por su alegría y emotividad, en honor al santuario. Este día es una manifestación de la tradición y religiosidad de Santa Cruz. La devoción por la cruz se manifiesta en cada rincón de la ciudad, uniendo corazones en un mismo sentimiento de veneración. Esta celebración es un símbolo de la identidad y creencias de Santa Cruz, que perduran a lo largo del tiempo.
El santo Santa Cruz 3 de mayo, también conocido como San Felipe de Jesús, nació el 1 de mayo de 1572 en la ciudad de México. Fue el primer santo mexicano y uno de los primeros mártires de Japón.
Santa Cruz 3 de mayo vivió en una época en la que los misioneros católicos eran perseguidos en Japón. A pesar de esto, decidió unirse a la orden franciscana y se convirtió en fraile. En 1596, junto con otros 25 compañeros, fue enviado a Japón para llevar el mensaje del cristianismo.
Sin embargo, poco después de su llegada, fueron arrestados y sometidos a torturas para renunciar a su fe. A pesar de las terribles torturas, Santa Cruz 3 de mayo y sus compañeros se negaron a renunciar a su fe y fueron crucificados el 5 de febrero de 1597 en Nagasaki.
La santidad de Santa Cruz 3 de mayo y sus compañeros fue reconocida por la Iglesia Católica y fueron canonizados el 8 de junio de 1862 por el Papa Pío IX. Se les considera mártires de la fe y son venerados como santos.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Felipe de Jesús, en honor a su nombre de pila y a su devoción a Jesucristo. Es especialmente venerado en México y Japón, donde es considerado un símbolo de valentía y fe inquebrantable.
