San Simeón de Jerusalén fue santificado el 18 de febrero, nació en Jerusalén, fue obispo de la ciudad, participó en el concilio de Nicea, defendió la fe cristiana, enfrentó persecuciones por su fe, murió mártir en el año 333, es venerado como santo en la Iglesia.
San Simeón de Jerusalén, también conocido como Simeón el Justo, nació en el año 100 a.C. y murió en el año 70 a.C. Fue un destacado personaje en la historia del judaísmo y es considerado un santo tanto por la Iglesia Católica como por la Iglesia Ortodoxa.
Simeón vivió en Jerusalén durante el período del Segundo Templo, siendo descendiente de una familia sacerdotal. Fue nombrado Sumo Sacerdote de Jerusalén en el año 300 a.C. y se le atribuye la reconstrucción del Templo de Jerusalén.
La historia de su vida está principalmente documentada en los escritos judíos, como el Talmud y las obras de Flavio Josefo. Se le atribuyen numerosas virtudes, como su sabiduría, su justicia y su piedad. Se dice que era conocido por su humildad y su dedicación al servicio de Dios y del pueblo.
Simeón el Justo es considerado santo debido a su papel destacado en la historia del judaísmo y su dedicación a la fe y a la comunidad. Se le atribuyen milagros y se le considera un modelo de virtud y santidad.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Simeón de Jerusalén o Simeón el Justo. Es importante destacar que existen otros santos con el nombre de Simeón en la tradición cristiana, por lo que es importante especificar «de Jerusalén» para referirse a este santo en particular.
