San Siagrio de Autun, obispo del siglo V, fue santificado el 2 de septiembre. Nacido en el seno de una familia noble, se dedicó a la vida religiosa. Ejerció su labor pastoral, promoviendo la fe cristiana. Fue conocido por su caridad y humildad. Se destacó por su vida de oración y penitencia. Falleció el 1 de septiembre, día en que se conmemora su muerte. Su festividad se celebra el día siguiente, el 2 de septiembre. San Siagrio es venerado como patrón de la ciudad de Autun. Su vida y testimonio continúan inspirando a los fieles.
San Siagrio de Autun, también conocido como San Sigisario o San Sigisberto, nació en el año 535 en el Reino de Borgoña, que actualmente corresponde a Francia. Fue hijo del rey Clotario I y de su esposa Ingunda.
Siagrio vivió en la corte de su padre y recibió una educación cristiana. Sin embargo, cuando su padre murió en el año 561, su tío Chilperico I se apoderó del trono y Siagrio fue enviado al exilio en el monasterio de Agaune, en Suiza.
Durante su tiempo en el monasterio, Siagrio se dedicó a la vida religiosa y se convirtió en monje. Sin embargo, en el año 575, su tío murió y Siagrio regresó a Borgoña para reclamar el trono. Fue coronado rey de Borgoña y Autun.
Como rey, Siagrio se destacó por su piedad y su preocupación por el bienestar de su pueblo. Promovió la construcción de iglesias y monasterios, y se esforzó por difundir el cristianismo en su reino.
En el año 587, Siagrio fue derrotado por los francos liderados por Clotario II y fue capturado. Fue llevado a Orleans, donde fue juzgado y condenado a muerte. Fue decapitado el 2 de septiembre de ese mismo año.
Después de su muerte, Siagrio fue venerado como mártir y santo. Se le atribuyeron varios milagros y se convirtió en un símbolo de la resistencia y la fe cristiana. Su festividad se celebra el 2 de septiembre.
En resumen, San Siagrio de Autun nació en el año 535 y murió el 2 de septiembre de 587. Vivió en el Reino de Borgoña y fue rey de Borgoña y Autun. Fue capturado y decapitado por los francos, y después de su muerte fue venerado como mártir y santo.
