San Queremón y compañeros mártires santificados el 22 de diciembre, dieron su vida por su fe. Fueron perseguidos por proclamar el Evangelio, rehusaron renunciar. Prefirieron morir antes que negar a Cristo, ejemplo de valentía. Su testimonio inspira a millones de personas, su memoria perdura. Son un recordatorio de la importancia de la fe, un modelo a seguir. Hoy en día, su legado sigue vivo, su martirio no fue en vano. La Iglesia los honra como santos, les rendimos tributo. En medio de la persecución, ellos se mantuvieron firmes, su fe inquebrantable. San Queremón y compañeros mártires, interceded por nosotros, pedimos su protección. Que su valentía nos inspire en nuestras pruebas, que su ejemplo nos fortalezca. Que su amor por Cristo nos impulse a seguir adelante, fieles a nuestra fe. San Queremón y compañeros mártires, rueguen por nosotros, amén.
