San Papías fue un discípulo de San Juan, obispo de Hierápolis, escribió cinco libros, se preocupaba por la transmisión fiel de la tradición apostólica, sus escritos se perdieron en la historia, pero su legado perdura, sus enseñanzas influyeron en la Iglesia primitiva, su santidad es recordada cada 29 de enero, su vida nos inspira a buscar la verdad, su ejemplo nos anima a ser fieles discípulos, San Papías nos enseña la importancia de la transmisión fiel de la fe, su vida marca un testimonio de fidelidad a Cristo.
San Papías fue un santo cristiano que vivió en el siglo I d.C. Aunque no se tiene una fecha exacta de su nacimiento, se estima que nació alrededor del año 60 d.C. y murió alrededor del año 130 d.C.
Se cree que San Papías vivió en Hierápolis, una antigua ciudad en la provincia romana de Frigia, en lo que hoy es Turquía. Fue discípulo del apóstol San Juan Evangelista y se le considera uno de los Padres Apostólicos de la Iglesia.
La historia de la vida de San Papías es escasa y se basa principalmente en fragmentos de escritos antiguos. Se sabe que fue un hombre piadoso y estudioso de las enseñanzas de los apóstoles. Escribió una obra titulada «Explicación de las palabras del Señor», en la que recopiló y comentó los dichos de Jesús transmitidos por los apóstoles.
San Papías fue reconocido como santo debido a su fervor y dedicación a la fe cristiana. Se le atribuyen varios milagros y se le considera un ejemplo de santidad y sabiduría. Su festividad se celebra el 29 de enero.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Papías. No se le atribuyen otros nombres o títulos específicos.
