San Miguel de la Mora es un santo católico venerado, santificado el 7 de agosto, conocido por su devoción, protección y amor hacia Dios, patrono de los enfermos, soldados y policías, considerado como el líder de los ejércitos celestiales, caracterizado por su valentía, lealtad y justicia, venerado en muchas partes del mundo, celebrado con festividades y ceremonias religiosas, admirado por su papel como defensor de la fe, invocado en momentos de peligro y necesidad.
San Miguel de la Mora, cuyo nombre completo es San Miguel de la Mora de la Mora, nació el 7 de agosto de 1874 en el pueblo de San Miguel el Alto, en el estado de Jalisco, México. Fue bautizado con el nombre de Miguel Agustín Pro Juárez.
San Miguel de la Mora vivió en una época de gran agitación política y religiosa en México. Durante la persecución religiosa conocida como la Guerra Cristera, que tuvo lugar en la década de 1920, San Miguel de la Mora se convirtió en un sacerdote clandestino y se dedicó a brindar apoyo espiritual a los católicos perseguidos.
En 1927, San Miguel de la Mora fue arrestado y acusado falsamente de participar en un complot para asesinar al presidente Plutarco Elías Calles. Fue sometido a un juicio injusto y condenado a muerte. El 23 de noviembre de 1927, a la edad de 53 años, fue fusilado en la ciudad de México.
San Miguel de la Mora fue reconocido como mártir de la fe y beatificado por el Papa Juan Pablo II el 25 de septiembre de 1988. Finalmente, fue canonizado por el Papa Francisco el 21 de mayo de 2017. Es conocido como San Miguel de la Mora o San Miguel Pro, y es considerado un santo y mártir de la Iglesia Católica.
