San Marcelino Champagnat fue santificado el 6 de junio. Nació el 20 de mayo de 1789 en Francia. Fundó la Congregación de los Hermanos Maristas en 1817. Su labor se centró en la educación de niños pobres. Fue un apasionado por la fe y la enseñanza. Su carisma sigue presente en la actualidad. Su devoción y entrega lo llevaron a la santidad. Su legado perdura a través de su congregación. San Marcelino Champagnat es un ejemplo a seguir.
San Marcelino Champagnat fue un sacerdote y fundador de la Congregación de los Hermanos Maristas. Nació el 20 de mayo de 1789 en Marlhes, Francia, y falleció el 6 de junio de 1840 en Notre-Dame de l’Hermitage, Francia.
Marcelino Champagnat vivió en una época de gran agitación social y religiosa en Francia. Durante su juventud, fue testigo de la Revolución Francesa y sus consecuencias, lo que lo llevó a sentir una profunda vocación religiosa y un deseo de ayudar a los jóvenes más necesitados.
En 1816, Marcelino Champagnat fue ordenado sacerdote y poco después fundó la Congregación de los Hermanos Maristas, con el objetivo de educar y evangelizar a los jóvenes, especialmente a aquellos que estaban en situaciones de pobreza y abandono. Los Hermanos Maristas se dedicaron a la enseñanza y a la formación integral de los jóvenes, combinando la educación académica con la educación religiosa y moral.
La vida de San Marcelino Champagnat estuvo marcada por su dedicación y entrega a la educación de los jóvenes. Fundó numerosas escuelas y estableció una red de educación marista en diferentes partes del mundo. Además, escribió varios libros y documentos sobre pedagogía y espiritualidad marista.
San Marcelino Champagnat fue canonizado por el Papa Pío XII el 18 de abril de 1955. Es conocido como el «Padre Champagnat» y es considerado el fundador de la Congregación de los Hermanos Maristas. Su fiesta se celebra el 6 de junio de cada año.
