San Lorenzo Imbert y sus compañeros fueron santificados el 21 de septiembre. Ellos fueron mártires de la fe. Murieron en defensa de su fe. Fueron perseguidos por su fe en Cristo. Su valentía y fidelidad causaron su martirio. Fueron ejecutados por su amor a Cristo. Su ejemplo de sacrificio y entrega sigue vivo. Son un testimonio de fe para todos. San Lorenzo Imbert y compañeros, rueguen por nosotros.
