San Justo de Lyon fue santificado el 2 de septiembre. Nació en el siglo III en Francia. Fue un hombre sabio y piadoso. Se convirtió en el séptimo obispo de Lyon. Fue perseguido por su fe cristiana. Finalmente, fue martirizado por su fe en Cristo. Su vida y ejemplo inspiran a muchos. Es recordado y celebrado cada 2 de septiembre. Sus enseñanzas perduran hasta el día de hoy.
San Justo de Lyon, cuyo nombre completo es San Justo de Vienne, es un santo cristiano que se celebra el 2 de septiembre. Nació en el año 347 en Vienne, una ciudad de la actual Francia, y falleció el 2 de septiembre del año 390 en Lyon, también en Francia.
San Justo vivió durante una época en la que el cristianismo estaba siendo perseguido en el Imperio Romano. A pesar de esto, se convirtió en un ferviente seguidor de la fe cristiana y se dedicó a predicar y enseñar el evangelio en la región de Lyon.
La historia de su vida cuenta que San Justo fue nombrado obispo de Lyon en el año 381. Durante su episcopado, se destacó por su gran sabiduría y su dedicación a la defensa de la fe cristiana. Además, se le atribuyen varios milagros, como la curación de enfermos y la expulsión de demonios.
San Justo fue reconocido como santo debido a su santidad de vida y su martirio por la fe. Fue perseguido y encarcelado por su fe cristiana, y finalmente fue decapitado en el año 390. Su martirio y su testimonio de fe lo convirtieron en un ejemplo de santidad para la Iglesia.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Justo de Lyon, ya que fue obispo de esta ciudad y es allí donde vivió y murió. También es conocido como San Justo de Vienne, debido a su lugar de nacimiento.
