San José Sánchez del Río es un santo mártir mexicano, nacido el 28 de marzo de 1913 en Sahuayo, Michoacán.
Fue ejecutado el 10 de febrero de 1928 durante la persecución religiosa en México.
Es conocido por su valentía y fidelidad a su fe católica, incluso en medio de la persecución.
San José Sánchez del Río fue canonizado por el Papa Francisco el 16 de octubre de 2016.
Es considerado como un ejemplo de fortaleza y devoción a Dios.
Su santificación ha llevado a que su historia sea conocida a nivel mundial.
San José Sánchez del Río, también conocido como San Joselito, nació el 28 de marzo de 1913 en Sahuayo, Michoacán, México. Fue martirizado y asesinado el 10 de febrero de 1928, a la edad de 14 años, durante la Guerra Cristera en México.
San José Sánchez del Río vivió en una época en la que el gobierno mexicano perseguía a la Iglesia Católica y prohibía la práctica de la fe. A pesar de su corta edad, San José se unió a la lucha de los cristeros, un grupo de católicos que se oponían a las políticas anticatólicas del gobierno.
San José fue capturado por las fuerzas gubernamentales y sometido a torturas extremas para que renunciara a su fe. Sin embargo, se mantuvo firme en su creencia y se negó a renunciar a Dios. Incluso cuando le cortaron las plantas de los pies y lo obligaron a caminar hacia su tumba, San José gritaba «¡Viva Cristo Rey!».
Debido a su valentía y testimonio de fe, San José Sánchez del Río fue canonizado como santo por el Papa Francisco el 16 de octubre de 2016. Es considerado un mártir de la fe y un ejemplo de fortaleza y fidelidad a Dios.
San José Sánchez del Río es conocido por varios nombres, entre ellos «San Joselito» y «El niño mártir de la Guerra Cristera». Su historia y martirio han inspirado a muchos católicos mexicanos y se le considera un símbolo de resistencia y devoción a la fe en tiempos difíciles.
