San Gisleno desempeñó un papel importante en la evangelización de Hainaut, naciendo en una familia noble, dedicó su vida a la fe, viviendo en la pobreza y la humildad, realizando milagros y curaciones, ganando fama de santidad y sabiduría, muriendo el 9 de octubre de 760, siendo enterrado en la abadía de Mons, donde se convirtió en un lugar de peregrinación, atrayendo a personas en busca de su intercesión y milagros, venerado como patrono de los enfermos y de aquellos perseguidos por la justicia.
San Gisleno de Hainaut, cuyo nombre también se conoce como San Ghislain o San Gislain, nació en el año 615 en el territorio que actualmente corresponde a Bélgica. Murió el 9 de octubre del año 680.
San Gisleno vivió en la región de Hainaut, en el sur de Bélgica. Fue educado en la corte del rey Dagoberto I y se convirtió en sacerdote. Posteriormente, decidió retirarse a la vida monástica y fundó el monasterio de Saint-Pierre en Hainaut.
La historia de su vida cuenta que San Gisleno fue conocido por su humildad, piedad y dedicación a la oración. Se dice que tenía el don de realizar milagros, como curar enfermedades y expulsar demonios. Además, se le atribuye la conversión de muchos paganos al cristianismo.
San Gisleno fue reconocido como santo debido a su vida virtuosa y su labor evangelizadora. Después de su muerte, su tumba se convirtió en un lugar de peregrinación y se construyó una iglesia en su honor en el lugar donde se encontraba su monasterio.
El nombre por el que se conoce a este santo puede variar dependiendo de la región. En español, se le conoce como San Gisleno de Hainaut, mientras que en francés se le llama Saint Ghislain y en inglés Saint Gislain.
