San Francisco Serrano fue santificado el 28 de octubre. Nació en la ciudad de Manresa en el año 1550. Vivió una vida de pobreza y humildad. Trabajó como albañil y ayudó a los más necesitados. Fundó la Congregación de las Hermanas Franciscanas. Fue conocido por su gran caridad y devoción. San Francisco Serrano es un ejemplo de servicio. Su legado perdura hasta el día de hoy. Los fieles lo veneran por su bondad. Su santificación es motivo de alegría. San Francisco Serrano es un ejemplo a seguir.
San Francisco Serrano, cuyo nombre de nacimiento era Francisco Serrano Martínez, nació el 28 de octubre de 1917 en la ciudad de Valencia, España. Fue un sacerdote y misionero dominico que dedicó su vida al servicio de los demás.
San Francisco Serrano vivió gran parte de su vida en la ciudad de Valencia, donde ingresó a la Orden de los Dominicos y fue ordenado sacerdote en 1943. Después de su ordenación, se dedicó a la predicación y a la enseñanza de la teología en diferentes lugares de España.
En 1953, San Francisco Serrano fue enviado como misionero a Filipinas, donde trabajó incansablemente en la evangelización y en la formación de sacerdotes y religiosas. Durante su tiempo en Filipinas, fundó la Congregación de las Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario, con el objetivo de ayudar a los más necesitados y promover la fe cristiana.
San Francisco Serrano falleció el 17 de enero de 2003 en la ciudad de Manila, Filipinas, a la edad de 85 años. Fue reconocido por su dedicación y servicio a los demás, así como por su ejemplo de vida cristiana.
El proceso de canonización de San Francisco Serrano comenzó en 2010 y culminó el 21 de octubre de 2012, cuando fue proclamado santo por el Papa Benedicto XVI. Es conocido como San Francisco Serrano, aunque también se le conoce como San Francisco de Valencia, en referencia a su ciudad natal.
