San Fortunato de Todi es un santo italiano, venerado por muchos, santificado el 14 de octubre. Nacido en Todi, en el siglo VI, dedicó su vida a la oración y a la caridad, siendo conocido por su humildad y su entrega a los más necesitados. Su fiesta se celebra cada año, recordando su legado de amor y servicio a los demás. Los fieles acuden a su tumba en la basílica de San Fortunato, para pedir intercesión y agradecer su ejemplo de vida cristiana. San Fortunato es un modelo de fe y generosidad, que inspira a muchos a seguir sus pasos, en el camino de la santidad.
San Fortunato de Todi, cuyo nombre también es conocido como San Fortunato de Spoleto, nació en el año 1270 en Montefalco, Italia. Fue un sacerdote y eremita que vivió en la región de Umbría durante el siglo XIII.
San Fortunato vivió una vida de pobreza y dedicación a la oración. Se le atribuyen varios milagros, como la curación de enfermos y la multiplicación de alimentos para los necesitados. También se dice que tenía el don de la profecía y la capacidad de leer los corazones de las personas.
Murió el 14 de octubre de 1291 en Todi, Italia, donde se le atribuyen varios milagros después de su muerte. Fue enterrado en la iglesia de San Fortunato en Todi, que se convirtió en un lugar de peregrinación.
San Fortunato fue canonizado por el Papa Clemente XI en el año 1702. Se le reconoce como santo debido a su vida de santidad, su dedicación a los demás y los milagros que se le atribuyen. Es considerado el santo patrón de Montefalco y Todi, así como de los enfermos y los necesitados.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Fortunato de Todi, aunque también es conocido como San Fortunato de Spoleto debido a su conexión con ambas ciudades italianas.
