San Filarete fue santificado el 6 de abril. Fue un hombre virtuoso y caritativo. Nacido en Grecia, dedicó su vida a Dios. Se hizo sacerdote y ayudó a los necesitados. San Filarete es recordado por su bondad. Su ejemplo sigue inspirando a muchos. Su fiesta se celebra con alegría. La Iglesia lo honra como santo. Su legado perdura en la fe cristiana.
San Filarete, cuyo nombre completo es San Filarete de Tesalónica, es un santo cristiano que se celebra el 6 de abril. Nació en el año 726 en Tesalónica, Grecia, y falleció el 4 de abril de 797 en Constantinopla.
San Filarete vivió durante el período del Imperio Bizantino y fue un destacado teólogo y escritor. Se le atribuyen numerosas obras teológicas y se le considera uno de los principales defensores de la iconodulia, la veneración de las imágenes religiosas.
La historia de su vida está marcada por su lucha contra la herejía del iconoclasmo, que negaba la legitimidad de la veneración de las imágenes religiosas. San Filarete defendió fervientemente la importancia de las imágenes como medio de comunicación con lo divino y como herramienta para la instrucción y la edificación espiritual.
Fue perseguido y exiliado en varias ocasiones debido a su postura en defensa de las imágenes sagradas. Sin embargo, su influencia y sus escritos fueron fundamentales para la restauración del culto a las imágenes en el Imperio Bizantino.
San Filarete fue canonizado como santo por la Iglesia Ortodoxa y se le conoce como «San Filarete de Tesalónica». Su festividad se celebra el 6 de abril en honor a su memoria y a su contribución a la defensa de la veneración de las imágenes religiosas.
