San Félix de Champaña fue santificado el 6 de septiembre. Nacido en el siglo IX, en Francia. Se dedicó a servir a los demás. Ayudaba a los más necesitados. Predicaba siempre con gran fervor. Fue conocido por su gran humildad. Su vida estuvo llena de sacrificios. Finalmente, falleció en el año 880.
San Félix de Champaña, cuyo nombre también es conocido como San Félix de Valois, nació el 6 de septiembre de 1127 en Valois, Francia. Fue un santo y fundador de la Orden de los Trinitarios, una orden religiosa dedicada a la redención de los cautivos cristianos que eran prisioneros de los musulmanes.
San Félix vivió en una época en la que muchos cristianos eran capturados y esclavizados por los musulmanes durante las Cruzadas. Conmovido por la difícil situación de estos cautivos, San Félix decidió dedicar su vida a su liberación y redención.
En el año 1198, junto con San Juan de Mata, fundó la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos, también conocida como Orden Trinitaria. Esta orden tenía como objetivo principal rescatar a los cristianos cautivos y ofrecerse como rehenes en su lugar si era necesario.
San Félix vivió gran parte de su vida en Francia, donde estableció varios monasterios y casas de la Orden Trinitaria. También se dice que viajó a España y Portugal para llevar a cabo su labor de rescate de cautivos.
San Félix de Champaña fue canonizado como santo por el Papa Urbano IV en el año 1262. Fue reconocido por su dedicación y sacrificio en la liberación de los cautivos cristianos, así como por su vida de oración y penitencia.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Félix de Valois, aunque también es conocido como San Félix de Champaña debido a su lugar de nacimiento.
