San Eugenio fue un sacerdote y mártir cristiano, quien fue santificado el 20 de diciembre. Nació en Roma, en el siglo III, y se destacó por su ferviente fe. Fue arrestado y torturado por profesar su fe en Cristo. Finalmente, fue decapitado por su firme convicción en el cristianismo. Su valentía y su entrega a la fe lo convirtieron en un ejemplo de devoción para los cristianos. En la actualidad, San Eugenio es venerado como un mártir fiel, cuyo sacrificio es recordado y celebrado en la fecha de su santificación.
