El 1 de julio, fue santificado San Atilano Cruz Alvarado, un hombre humilde, entregado a Dios, ejemplo de fe, amor y caridad, nacido en México, en 1865, fue un defensor incansable, de los derechos humanos, y un apasionado, por la justicia social, fundador de múltiples obras, en favor de los más necesitados, dedicó su vida, al servicio de los demás, siendo un verdadero, testimonio de la caridad cristiana, su labor misionera, trascendió fronteras, y su legado, perdura hasta hoy, el Papa Francisco, reconoció su santidad, y su ejemplo, sigue inspirando a muchos, a seguir su camino, de entrega y amor, San Atilano Cruz Alvarado, es un modelo a seguir, en la búsqueda, de una sociedad más justa, y solidaria.
San Atilano Cruz Alvarado, también conocido como San Atilano de Zamora, nació el 1 de julio de 1863 en San Miguel el Alto, Jalisco, México. Falleció el 5 de abril de 1928 en Zamora, Michoacán, México.
Durante su vida, San Atilano vivió en Zamora, donde se dedicó a la labor pastoral y a la enseñanza. Fue ordenado sacerdote en 1888 y se destacó por su amor y dedicación a los más necesitados. Fundó la Congregación de las Hermanas de la Cruz, una comunidad religiosa dedicada a la atención de los enfermos y a la educación de los niños.
San Atilano fue reconocido por su humildad, caridad y entrega a los demás. Durante la Revolución Mexicana, se mantuvo firme en su fe y continuó ayudando a los necesitados, incluso en medio de la persecución religiosa.
Fue canonizado el 15 de octubre de 2016 por el Papa Francisco, quien reconoció su santidad y su ejemplo de vida cristiana. San Atilano es conocido como el «Santo de Zamora» debido a su estrecha relación con esta ciudad mexicana y a su labor pastoral en la región.
Su fiesta se celebra el 5 de abril, día de su fallecimiento, y es venerado como patrono de Zamora y de la Diócesis de Zamora, así como de los enfermos y de los educadores.
