San Agustín Roscelli, sacerdote italiano del siglo XIX, dedicó su vida a la caridad, la educación y la pastoral parroquial, fue canonizado por el papa Juan Pablo II en 1998, fundó la congregación de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl, se destacó por su devoción a la Eucaristía y por su liderazgo espiritual, su labor pastoral se centró en la atención a los enfermos y necesitados, su entrega desinteresada y su amor por los más desfavorecidos lo llevaron a ser reconocido como santo, San Agustín Roscelli es un ejemplo de generosidad y entrega, su vida dedicada al servicio de los demás y su testimonio de fe siguen inspirando a muchos en la actualidad.
San Agustín Roscelli nació el 27 de julio de 1818 en Castelnuovo d’Asti, Italia. Fue un sacerdote y fundador de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana. Murió el 7 de mayo de 1902 en Moncalieri, Italia.
San Agustín Roscelli vivió la mayor parte de su vida en Moncalieri, donde fundó su congregación en 1836. Su objetivo principal era brindar educación y atención médica a los pobres y necesitados.
La historia de su vida está marcada por su dedicación a los más desfavorecidos. San Agustín Roscelli trabajó incansablemente para mejorar las condiciones de vida de los menos afortunados y para llevar el mensaje de amor y compasión de Cristo a todos aquellos que encontraba.
Fue canonizado por el Papa Juan Pablo II el 10 de junio de 2001. San Agustín Roscelli fue reconocido como santo debido a su vida de servicio y entrega a los demás, especialmente a los más necesitados. Su ejemplo de caridad y amor al prójimo lo convirtió en un modelo a seguir para muchos.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Agustín Roscelli.
