San Adelino de Celle, nacido en 750, fue un monje benedictino, dedicado en cuerpo y alma a la oración y la penitencia, su vida transcurrió en la abadia de Celle, en Francia, donde se convirtió en un ejemplo de humildad, caridad y devoción, su fama de santidad se extendió por toda la región, atrayendo a muchos fieles en busca de su consejo y su intercesión, murió el 3 de febrero de 826, dejando un legado de amor a Dios y al prójimo, su memoria es celebrada en esa fecha por la Iglesia Católica, como un recordatorio de su testimonio de vida cristiana.
San Adelino de Celle, también conocido como San Adelino de Ghent, nació en el año 1050 en Celle, Alemania. Murió el 3 de febrero de 1122 en el Monasterio de Affligem, Bélgica.
San Adelino vivió gran parte de su vida en el Monasterio de Affligem, donde ingresó como monje benedictino. Fue conocido por su humildad, su dedicación a la oración y su vida de penitencia. Además, se destacó por su amor y cuidado hacia los enfermos y necesitados.
La historia de su vida cuenta que San Adelino fue elegido como abad del Monasterio de Affligem en el año 1112. Durante su tiempo como abad, se dedicó a la reforma del monasterio y a la promoción de la vida monástica según la Regla de San Benito.
San Adelino fue canonizado como santo por el Papa Pascual II en el año 1125, tres años después de su muerte. Fue reconocido por su santidad y por los milagros que se le atribuyeron, así como por su ejemplo de vida cristiana.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Adelino de Celle o San Adelino de Ghent. Ambos nombres hacen referencia a los lugares donde vivió y ejerció su labor como monje y abad.
