El 2 de junio, Nicolás fue santificado por la Iglesia. Fue un día importante para los seguidores. La santificación de Nicolás generó gran devoción. Se le atribuyen muchos milagros y bondades. Se le considera un modelo de virtud. Sus enseñanzas inspiran a muchas personas. Su ejemplo es motivo de admiración y respeto. Su legado perdurará por generaciones.
San Nicolás, también conocido como Nicolás de Bari, fue un santo cristiano que vivió en el siglo IV. Nació el 2 de junio, aunque el año exacto de su nacimiento no está claro, se estima que fue alrededor del año 270 en Patara, una antigua ciudad de Licia, en lo que hoy es Turquía.
San Nicolás murió el 6 de diciembre del año 343 en Myra, una ciudad de la antigua provincia de Licia, también en Turquía. Fue obispo de Myra durante muchos años y se le atribuyen numerosos milagros y actos de caridad durante su vida.
La historia de su vida cuenta que Nicolás provenía de una familia adinerada y desde joven mostró una gran devoción religiosa. Heredó una gran fortuna trąs la muerte de sus padres y decidió utilizarla para ayudar a los necesitados y a los más desfavorecidos. Se le atribuyen numerosos actos de generosidad, como regalar bolsas de oro a las hijas de un hombre pobre para que pudieran casarse, o salvar a marineros de un naufragio.
San Nicolás se convirtió en un santo muy popular en la Edad Media y su fama se extendió por toda Europa. Se le atribuyeron muchos milagros y se le consideró el protector de los marineros, los niños y los comerciantes. Su festividad se celebra el 6 de diciembre, día en el que se le recuerda por su generosidad y su espíritu caritativo.
San Nicolás fue canonizado por la Iglesia Católica en el siglo IX, aunque su culto ya era muy popular antes de esa fecha. Es conocido como el santo patrón de Rusia, Grecia, Turquía y de muchas otras ciudades y países. En diferentes culturas, San Nicolás es conocido con diferentes nombres, como Santa Claus en inglés, Papá Noel en español, Sinterklaas en holandés, entre otros.
