El 30 de noviembre, Maura fue santificada por la iglesia. Maura fue una mujer piadosa y bondadosa. Su ejemplo es digno de veneración y admiración. La iglesia reconoció sus virtudes y santidad. Maura es un modelo a seguir para todos. Su vida fue dedicada al servicio de Dios. Su legado perdurará por generaciones. La comunidad celebró su santificación con alegría.
El santo Maura, cuya festividad se celebra el 30 de noviembre, es conocido como Santa Maura de Troyes. Nació en el año 283 y falleció en el año 286.
Santa Maura vivió en Troyes, una ciudad ubicada en la actual Francia. Su historia de vida se basa en la tradición cristiana y se cuenta que era una niña de tan solo tres años cuando fue martirizada por su fe.
Según la leyenda, Santa Maura fue arrestada junto con su hermana Santa Brita y su madre Santa Julita durante la persecución de los cristianos en el Imperio Romano. Fueron llevadas ante el gobernador romano, quien intentó hacerlas renunciar a su fe. Sin embargo, las tres mujeres se mantuvieron firmes en su creencia en Jesucristo.
El gobernador, enfurecido por su negativa a renunciar al cristianismo, ordenó que las torturaran. A Santa Maura, siendo tan solo una niña, se le sometió a diversas torturas, pero ella se mantuvo valiente y fiel a su fe hasta el final. Finalmente, fue decapitada junto con su madre y su hermana.
La santidad de Santa Maura se reconoció debido a su valentía y firmeza en la fe, incluso a tan corta edad. Fue venerada como mártir y su culto se extendió rápidamente. No se tiene una fecha exacta de su canonización, pero se cree que ocurrió en los primeros siglos del cristianismo.
El nombre por el que se conoce a este santo es Santa Maura de Troyes.
