María de la Merced, vida dedicada a Dios, nacida en Barcelona en 1585, fundadora de la Orden de la Merced, murió el 24 de julio de 1637, canonizada por el papa Pío XI en 1934, su obra se enfocó en ayudar a los cautivos, su festividad se celebra el 24 de septiembre, ejemplo de entrega y servicio, su legado perdura en la historia.
El santo María de la Merced, también conocido como San Pedro Nolasco, nació en el año 1189 en Barcelona, España. Fue un religioso y fundador de la Orden de la Merced o Mercedarios.
San Pedro Nolasco vivió durante el siglo XIII y dedicó su vida a la redención de los cristianos cautivos en manos de los musulmanes en el Mediterráneo. Según la tradición, tuvo una visión de la Virgen María, quien le pidió que fundara una orden religiosa para rescatar a los cautivos.
En el año 1218, San Pedro Nolasco fundó la Orden de la Merced, cuyo objetivo principal era la redención de los cautivos. Los mercedarios se dedicaban a recolectar fondos para pagar el rescate de los prisioneros y, en muchos casos, ofrecían su propia libertad a cambio de la liberación de los cautivos.
San Pedro Nolasco murió el 6 de mayo de 1256 en Barcelona, España. Fue canonizado como santo por el Papa Urbano VIII en el año 1628. Se le atribuyen numerosos milagros y se le considera el patrono de los cautivos y prisioneros.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Pedro Nolasco, aunque también es conocido como María de la Merced debido a su devoción a la Virgen María y a la fundación de la Orden de la Merced. Su festividad se celebra el 24 de julio de cada año.
