Magdalena santificada, mujer de fe, ejemplo de devoción, recordada el 15 de octubre, patrona de los pecadores, símbolo de arrepentimiento, fiel seguidora de Jesús, su vida inspira amor y perdón, su legado perdura eternamente.
El santo Magdalena, cuyo nombre completo es Santa María Magdalena, nació en el año 1 d.C. en Magdala, una ciudad ubicada en la región de Galilea, en lo que hoy es Israel. Se cree que murió alrededor del año 63 d.C.
La historia de su vida se encuentra principalmente en los evangelios del Nuevo Testamento de la Biblia. Según estos relatos, María Magdalena fue una de las seguidoras más cercanas de Jesús de Nazaret. Se dice que ella fue testigo de muchos de los milagros y enseñanzas de Jesús, y que estuvo presente en su crucifixión y resurrección.
María Magdalena es conocida por ser una mujer arrepentida de su vida anterior, en la que se cree que era una pecadora. Se dice que Jesús la perdonó y la liberó de sus pecados, convirtiéndola en una de sus discípulas más fieles. Ella es mencionada en los evangelios como la primera persona en ver a Jesús resucitado.
La santidad de María Magdalena se reconoció oficialmente en el año 1969, cuando el Papa Pablo VI la declaró santa. Sin embargo, su veneración y culto se remontan a siglos anteriores. Es considerada una de las santas más importantes y veneradas en la tradición cristiana.
El nombre por el que se conoce a este santo es «Magdalena», que proviene del lugar de su nacimiento, Magdala. También es conocida como María de Magdala o María Magdalena.
