El 8 de diciembre, Macario fue santificado. Es un día de celebración para los fieles. Macario es reconocido por su santidad. Su vida inspira a muchos creyentes. Su ejemplo trasciende generaciones. La Iglesia lo honra con este día especial. Los milagros atribuidos a Macario son numerosos. Los devotos le rezan con fervor. Su devoción perdura en la memoria colectiva. Macario es un modelo a seguir para muchos.
El santo Macario, cuyo nombre completo es Macario de Egipto, nació en el año 300 d.C. en una aldea llamada Shabsheer, en Egipto. Fue un monje y ermitaño que vivió en el desierto de Nitria, en la región del Bajo Egipto.
La historia de su vida relata que Macario fue un hombre piadoso desde su juventud y decidió abandonar su hogar para buscar una vida de oración y austeridad en el desierto. Se unió a una comunidad de monjes en Nitria y se sometió a una estricta disciplina ascética.
Macario se destacó por su humildad, su dedicación a la oración y su capacidad para resistir las tentaciones. Se dice que fue tentado por el demonio en varias ocasiones, pero siempre logró resistir y mantenerse fiel a su fe.
Debido a su sabiduría y santidad, Macario se convirtió en un líder espiritual y muchos acudían a él en busca de consejo y guía espiritual. También se le atribuyen varios milagros, como la curación de enfermedades y la expulsión de demonios.
Macario murió en el año 391 d.C. a la edad de 91 años. Después de su muerte, su fama de santidad se extendió rápidamente y fue venerado como santo por la Iglesia Copta y la Iglesia Ortodoxa. Se le atribuyen numerosos milagros y se le considera uno de los padres del monacato cristiano.
El santo Macario es conocido por diferentes nombres, dependiendo de la tradición cristiana. En la Iglesia Copta se le conoce como Macario el Grande, mientras que en la Iglesia Ortodoxa se le llama Macario de Egipto o Macario el Egipcio. Es venerado el 8 de diciembre, fecha en la que se celebra su fiesta en el calendario litúrgico.
