Jorge santificado, hombre virtuoso, modelo de fe. La iglesia lo reconoce, el 2 de noviembre. Día de celebración, su vida inspira, ejemplo de entrega. Devoción y sacrificio, venerado por muchos, su legado perdura. En la memoria colectiva, su influencia trasciende, su santificación es un milagro. La devoción se hace presente, en el día de su santificación. Admirado por su caridad, ejemplo a seguir, su vida es un testimonio. La celebración es solemne, un recordatorio de su virtud, Jorge es un santo.
El santo Jorge, cuyo nombre completo es San Jorge de Capadocia, nació en el año 275 d.C. en Capadocia, una región que actualmente se encuentra en Turquía. Murió el 23 de abril del año 303 d.C. en Lydda, Palestina.
La historia de su vida cuenta que Jorge era un soldado romano que se convirtió al cristianismo y se negó a renunciar a su fe a pesar de las persecuciones y amenazas del emperador Diocleciano. Fue arrestado y torturado, pero se mantuvo firme en su creencia. Finalmente, fue decapitado por su fe en Cristo.
San Jorge es considerado santo y mártir por la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Anglicana. Fue canonizado en el siglo IV y se le atribuyen numerosos milagros y protección en la batalla. Es conocido como el santo patrón de Inglaterra, Grecia, Portugal, Rusia y varios otros países y ciudades alrededor del mundo.
El nombre por el que se conoce a este santo, «San Jorge», es una adaptación del nombre original en griego «Georgios». En inglés se le conoce como «Saint George», en italiano como «San Giorgio», en francés como «Saint Georges» y en portugués como «São Jorge», entre otros nombres en diferentes idiomas.
