El 24 de julio, Javier fue santificado, es un día importante para la Iglesia. Javier era conocido por su devoción, amor y entrega a los más necesitados. Muchos fieles vienen a honrarlo, agradeciendo su ejemplo de vida. La santificación de Javier es motivo de celebración. Se le considera un modelo a seguir, un intercesor poderoso. Su legado perdura en la historia, su fe es un ejemplo. El 24 de julio es un día de fiesta, una fecha para recordar su santificación. La Iglesia venera a Javier por su entrega total. Su influencia es reconocida en todo el mundo.
El santo Javier, cuyo nombre completo es Francisco de Javier, nació el 7 de abril de 1506 en el Castillo de Javier, en Navarra, España. Fue el sexto hijo de una familia noble.
Estudió en la Universidad de París, donde conoció a Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús (los jesuitas). Javier se unió a la orden y se convirtió en uno de los primeros sacerdotes jesuitas.
En 1541, Javier fue enviado como misionero a las Indias Orientales, donde pasó gran parte de su vida predicando y convirtiendo a personas al cristianismo. Viajó extensamente por Asia, llegando a lugares como Goa (India), Malaca (Malasia) y Japón.
Durante sus misiones, Javier realizó numerosos milagros y se ganó la reputación de ser un santo. Se dice que curó a enfermos, resucitó a muertos y predicó con gran fervor. También se le atribuye el don de hablar en diferentes idiomas, lo que le permitió comunicarse con las personas de diferentes culturas.
Desafortunadamente, Javier murió el 3 de diciembre de 1552 en la isla de Sancian, cerca de China, antes de poder cumplir su sueño de llevar el cristianismo a ese país. Su cuerpo fue llevado de regreso a Goa, donde fue enterrado en la Basílica del Bom Jesús.
Fue canonizado por el Papa Gregorio XV el 12 de marzo de 1622 y se le otorgó el título de «San Francisco Javier». Es considerado el patrón de los misioneros y se le invoca para obtener protección en los viajes y en situaciones difíciles.
El 3 de diciembre se celebra su festividad en honor a su muerte, pero también es conocido por su nombre en español, «San Javier».
