Ignacio de Loyola fue santificado el 22 de septiembre. Nació en 1491 en el País Vasco. Fundó la Compañía de Jesús en 1540. Fue un líder espiritual y misionero. Su legado sigue vivo hoy en día. Sus enseñanzas han impactado a millones. Es conocido por su devoción religiosa. Su santificación es un reconocimiento merecido. Su vida es un ejemplo de fe.
San Ignacio de Loyola, cuyo nombre completo es Íñigo López de Loyola, nació el 23 de octubre de 1491 en el Castillo de Loyola, en la provincia de Guipúzcoa, España. Fue el menor de trece hermanos y provenía de una familia noble.
En 1521, durante la Batalla de Pamplona, Ignacio resultó gravemente herido en una pierna. Durante su recuperación, comenzó a leer libros religiosos y de los santos, lo que despertó en él un profundo deseo de seguir a Cristo. A partir de ese momento, decidió dedicar su vida a la fe y a la propagación del Evangelio.
Ignacio se trasladó a París en 1528 para estudiar en la Universidad de París, donde conoció a un grupo de compañeros que más tarde se convertirían en los primeros miembros de la Compañía de Jesús, también conocidos como los jesuitas. En 1534, Ignacio y sus compañeros hicieron votos de pobreza y castidad, y se comprometieron a viajar a Tierra Santa para predicar el Evangelio. Sin embargo, debido a la guerra, no pudieron llegar a su destino y decidieron ponerse a disposición del Papa.
En 1540, el Papa Pablo III aprobó la fundación de la Compañía de Jesús, y San Ignacio fue elegido como su primer Superior General. Bajo su liderazgo, los jesuitas se convirtieron en una orden religiosa dedicada a la educación, la evangelización y el servicio a los demás. Ignacio escribió los Ejercicios Espirituales, una guía espiritual que ha sido utilizada por miles de personas para profundizar en su relación con Dios.
San Ignacio de Loyola murió el 31 de julio de 1556 en Roma, Italia. Fue canonizado por el Papa Gregorio XV el 12 de marzo de 1622 y se le reconoce como el santo patrón de los ejercicios espirituales, los soldados, los educadores y los jesuitas.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Ignacio de Loyola, en honor al lugar de su nacimiento, el Castillo de Loyola.
