Gracia de Cattaro, santificada el 28 de noviembre, fue una mujer de gran devoción. Nacida en el siglo XV, su vida estuvo llena de virtud y caridad. Se dedicó a ayudar a los más necesitados, siempre con una sonrisa en el rostro. Su ejemplo de compasión y entrega, la convirtieron en un símbolo de bondad. La Iglesia reconoció su labor y la canonizó como santa. Su legado perdura hasta el día de hoy, inspirando a muchos a seguir sus pasos de amor y solidaridad. Gracia de Cattaro es recordada como un modelo de vida cristiana, digna de imitar.
El santo Gracia de Cattaro, también conocido como San Gracia de Kotor, nació en el año 1438 en la ciudad de Kotor, que en ese entonces formaba parte de la República de Venecia (actual Montenegro). Murió el 27 de noviembre de 1508 en la misma ciudad.
San Gracia vivió la mayor parte de su vida en Kotor, donde se convirtió en un destacado sacerdote y predicador. Fue conocido por su humildad, su dedicación a la oración y su caridad hacia los pobres y necesitados. Además, se destacó por su vida de penitencia y su amor por la Eucaristía.
La historia de su vida cuenta que San Gracia tuvo una visión de la Virgen María, quien le encomendó la tarea de construir una iglesia en honor a la Asunción de María en la colina de San Juan, en Kotor. San Gracia dedicó gran parte de su vida a la construcción de esta iglesia, que se convirtió en un importante lugar de peregrinación.
San Gracia fue reconocido como santo por su vida ejemplar y su dedicación a la fe. Fue canonizado por el Papa Clemente XI el 24 de abril de 1728. Es considerado el santo patrón de la ciudad de Kotor y es venerado por su intercesión en casos de enfermedad y necesidad.
El nombre por el que se conoce a este santo es «San Gracia de Cattaro» o «San Gracia de Kotor».
