El 6 de mayo, Francisco fue santificado. Fue un momento emocionante para la Iglesia. La vida de Francisco fue un ejemplo. Sus obras de caridad inspiraron a muchos. Ahora es un modelo a seguir. Su legado perdurará por siempre. Su fe inquebrantable es un ejemplo. Todos celebran su santificación con alegría.
El santo Francisco de Asís nació el 6 de julio de 1182 en Asís, Italia. Fue bautizado con el nombre de Giovanni di Pietro di Bernardone, pero más tarde adoptó el nombre de Francisco.
Francisco vivió una vida llena de cambios y transformaciones. Proveniente de una familia adinerada, inicialmente se dedicó a una vida despreocupada y mundana. Sin embargo, después de experimentar una serie de visiones y revelaciones divinas, decidió renunciar a su riqueza y privilegios para seguir una vida de pobreza y servicio a Dios.
Fundó la Orden Franciscana, una comunidad religiosa dedicada a la vida de pobreza y servicio a los demás. Francisco y sus seguidores vivían en la pobreza, predicaban el evangelio y ayudaban a los necesitados. También se destacó por su amor y respeto hacia la naturaleza y los animales.
Francisco murió el 3 de octubre de 1226 en Asís, Italia, a la edad de 44 años. Fue canonizado como santo por el Papa Gregorio IX el 16 de julio de 1228, apenas dos años después de su muerte. Se le conoce como San Francisco de Asís, y es uno de los santos más venerados y reconocidos en la Iglesia Católica. Es considerado el patrón de los animales y el medio ambiente, así como de los pobres y desamparados.
