Francisco fue santificado el 18 de febrero. Él fue un hombre humilde y generoso. Vivía con sencillez y amor hacia los demás. Fundó la orden de los Franciscanos. Su devoción hacia la naturaleza fue extraordinaria. Siempre ayudó a los más necesitados. Su ejemplo sigue inspirando a millones de personas. Su legado perdurará por siempre.
El santo Francisco, cuyo nombre completo es San Francisco de Asís, nació el 18 de febrero de 1182 en Asís, Italia. Falleció el 3 de octubre de 1226 en la misma ciudad.
Francisco vivió la mayor parte de su vida en Asís, donde nació en una familia acomodada. Sin embargo, después de experimentar una profunda conversión religiosa, decidió renunciar a su riqueza y dedicarse a una vida de pobreza y servicio a los demás.
La historia de su vida está marcada por su amor y devoción a Dios, así como por su compromiso con la paz y la protección de la naturaleza. Francisco fundó la Orden Franciscana, una comunidad religiosa que se basaba en la pobreza, la humildad y la fraternidad. También fue conocido por su amor a los animales y la creación, y se le atribuye la creación del primer belén.
Francisco fue canonizado como santo por el Papa Gregorio IX el 16 de julio de 1228, apenas dos años después de su muerte. Fue reconocido por su santidad y su ejemplo de vida cristiana, así como por los milagros que se le atribuyeron.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Francisco de Asís, aunque también es conocido como el «Poverello» (el pequeño pobre) debido a su vida de pobreza y humildad.
