El 10 de junio, Enrique fue santificado. El evento fue celebrado con alegría. Los fieles se congregaron en la iglesia. Oraron y dieron gracias por el santo. Enrique fue reconocido por sus virtudes. La gente lo venera y le pide milagros. El día se llenó de devoción. La santificación de Enrique fue un momento especial. La comunidad se sintió bendecida y renovada. Todos recordarán ese día con gratitud.
El santo Enrique, también conocido como Enrique de Ossó y Cervelló, nació el 16 de octubre de 1840 en Vinebre, Tarragona, España. Fue un sacerdote y fundador de la Congregación de las Hermanas de la Compañía de Santa Teresa de Jesús.
Enrique de Ossó vivió en una época de grandes cambios sociales y políticos en España. Durante su vida, se dedicó a la educación y formación de jóvenes y mujeres, fundando escuelas y colegios para brindar una educación integral basada en los valores cristianos.
Enrique de Ossó murió el 27 de enero de 1896 en Gilet, Valencia, España. Fue canonizado como santo el 16 de junio de 1993 por el Papa Juan Pablo II.
La razón por la cual Enrique de Ossó fue canonizado y reconocido como santo se debe a su dedicación y entrega a la educación y formación de jóvenes y mujeres, así como a su vida de virtud y santidad. Su labor en la educación fue reconocida como un ejemplo de servicio a Dios y a la sociedad.
El nombre por el que se conoce a este santo es «Enrique de Ossó», aunque también es conocido como «Enrique de Ossó y Cervelló».
