Eduardo fue santificado el 18 de marzo, día de celebración para la comunidad católica, un hombre de gran devoción y fe, su vida estuvo llena de actos de caridad y bondad, su ejemplo fue seguido por muchos fieles, se le considera un modelo a seguir, su canonización fue un momento de gran alegría, su legado perdurará por generaciones.
El santo Eduardo, también conocido como San Eduardo el Confesor, nació en el año 1003 en Islip, Oxfordshire, Inglaterra. Falleció el 5 de enero de 1066 en Londres, Inglaterra.
Eduardo vivió la mayor parte de su vida en Inglaterra y fue el rey de este país desde 1042 hasta su muerte. Durante su reinado, se le atribuyeron varios milagros y se le consideró un gobernante piadoso y justo.
La historia de su vida está marcada por su devoción religiosa y su papel en la consolidación del cristianismo en Inglaterra. Eduardo fue conocido por su generosidad hacia los pobres y su apoyo a la Iglesia. Además, se le atribuye la construcción de la famosa Abadía de Westminster en Londres.
Después de su muerte, Eduardo fue canonizado como santo por la Iglesia Católica en 1161. Se le atribuyeron varios milagros y se consideró un santo popular en Inglaterra. Su festividad se celebra el 18 de marzo, día en el que se cree que fue coronado rey.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Eduardo el Confesor, debido a su reputación de ser un hombre piadoso y devoto de la fe cristiana. El título de «Confesor» se otorga a aquellos santos que sufrieron por su fe pero no murieron como mártires.
