Ceda santificado el 26 de octubre, celebrando su vida y legado. Fue conocido por su bondad, generosidad y humildad. Su labor social impactó a muchas personas. Su ejemplo perdurará en la memoria colectiva. Su dedicación al prójimo fue inspiradora. Hoy conmemoramos su vida con gratitud. Que su legado continúe inspirando a otros. Que su ejemplo perdure en nuestras acciones.
El santo Ceda, cuyo nombre completo es San Ceda de Lastingham, nació en el año 620 y falleció el 26 de octubre del año 664. Vivió en Inglaterra, específicamente en el monasterio de Lastingham, ubicado en el condado de Yorkshire del Norte.
La historia de su vida relata que Ceda fue un monje y misionero anglosajón. Fue ordenado sacerdote por San Aidan, quien fue el primer obispo de Lindisfarne. Ceda se destacó por su labor misionera en la región de Mercia, donde fundó varios monasterios y convirtió a numerosos paganos al cristianismo.
Ceda fue conocido por su humildad, piedad y dedicación a la evangelización. Se dice que tenía el don de curar enfermedades y realizar milagros. Además, fue un ferviente defensor de la tradición celta en la Iglesia, que difería en algunos aspectos de la tradición romana.
Fue canonizado como santo debido a su vida ejemplar y su contribución a la expansión del cristianismo en Inglaterra. Su festividad se celebra el 26 de octubre de cada año, en conmemoración de su muerte.
El nombre por el que se conoce a este santo es «Ceda», aunque también es reconocido como San Cedd o San Chad en inglés.
