El 31 de marzo, Benjamín fue santificado. La iglesia celebró su vida. Sus actos fueron reconocidos por todos. Ahora es un ejemplo a seguir. Su bondad no tenía límites. Las personas lo recordarán por siempre. Dios lo recibió con los brazos abiertos. Descansará en paz por toda la eternidad.
El santo Benjamín es conocido como San Benjamín de Persia y su festividad se celebra el 31 de marzo. Nació en el año 330 en Persia (actualmente Irán) y murió el 31 de marzo del año 424.
San Benjamín vivió en una época en la que el cristianismo era perseguido en Persia. A pesar de esto, decidió convertirse al cristianismo y se convirtió en diácono de la Iglesia de Persia. Debido a su valentía y dedicación a su fe, fue nombrado obispo de la ciudad de Seleucia-Ctesifonte.
Sin embargo, el rey persa Yazdgard II comenzó una persecución masiva contra los cristianos en el año 420. San Benjamín fue arrestado y llevado ante el rey, quien intentó persuadirlo para que abandonara su fe. Al negarse, fue torturado y finalmente condenado a muerte.
San Benjamín fue ejecutado el 31 de marzo del año 424. Su muerte fue un acto de martirio, ya que prefirió morir antes que renunciar a su fe cristiana. Su valentía y sacrificio lo convirtieron en un símbolo de la resistencia y la fe inquebrantable.
San Benjamín fue canonizado como santo por la Iglesia Católica y es venerado como mártir. Su nombre por el que se le conoce es San Benjamín de Persia, en honor a su origen y lugar de residencia. Es considerado un ejemplo de fe y valentía para los cristianos.
