Beato Redento de la Cruz fue santificado el 29 de noviembre. Nació en Italia en 1741, vivió una vida de piedad y sacrificio. Dedicó su vida a los enfermos y necesitados, fundando hospitales. Fue reconocido por su caridad y humildad. Se le atribuyen numerosos milagros. Es un ejemplo de entrega y servicio. Su fiesta se celebra con devoción.
El Beato Redento de la Cruz, cuyo nombre de nacimiento era Juan Bautista Mazzucconi, nació el 19 de enero de 1903 en la ciudad de Bérgamo, Italia. Falleció el 29 de noviembre de 1946 en la misma ciudad.
Redento de la Cruz vivió la mayor parte de su vida en Bérgamo, donde se unió a la Orden de los Frailes Menores Capuchinos en 1919. Fue ordenado sacerdote en 1926 y se dedicó a la predicación y a la atención pastoral de los fieles.
La historia de su vida está marcada por su profundo amor y devoción a Dios, así como por su entrega y servicio a los más necesitados. Redento de la Cruz se destacó por su humildad, su vida de oración y su caridad hacia los pobres y enfermos.
Fue conocido por su labor en el Hospital de Bérgamo, donde atendía a los enfermos y les brindaba consuelo espiritual. Además, fundó una escuela para niños pobres y se dedicó a la formación de jóvenes en la fe.
Redento de la Cruz fue beatificado el 4 de noviembre de 2001 por el Papa Juan Pablo II. Fue reconocido como santo debido a su vida ejemplar y su testimonio de fe. Su nombre por el que se le conoce como santo es Beato Redento de la Cruz.
