Beato Jacinto Serrano López, nacido en 1911 en España, fue un sacerdote y mártir, canonizado por la Iglesia Católica. Fue asesinado durante la Guerra Civil Española, por defender su fe. Su vida está llena de ejemplo y valentía, al negarse a renunciar a su religión. Su canonización el 25 de noviembre, es un reconocimiento a su sacrificio y fe inquebrantable. Beato Jacinto Serrano López es un modelo de entrega y fidelidad, para todos los creyentes.
El Beato Jacinto Serrano López, cuyo nombre de santo es Jacinto de los Ángeles, nació el 12 de julio de 1911 en la localidad de Albalate de Cinca, en la provincia de Huesca, España. Fue bautizado con el nombre de Jacinto Serrano López.
Vivió en una época de gran agitación política y social en España, marcada por la Guerra Civil Española y la persecución religiosa. Jacinto era un joven sacerdote dominico que se destacó por su fervor y dedicación a la fe.
En 1936, durante la Guerra Civil, fue arrestado y encarcelado por su fe. A pesar de las difíciles condiciones en prisión, Jacinto mantuvo su fe inquebrantable y se convirtió en un ejemplo de fortaleza y valentía para sus compañeros de prisión.
El 25 de noviembre de 1936, a la edad de 25 años, Jacinto fue martirizado por su fe en la localidad de Albalate de Cinca. Fue fusilado junto a otros compañeros religiosos en un acto de persecución religiosa.
Jacinto Serrano López fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001, junto a otros 232 mártires españoles de la Guerra Civil. Su beatificación fue un reconocimiento a su sacrificio y testimonio de fe.
El nombre por el que se conoce a este santo es Beato Jacinto de los Ángeles. Es venerado como un mártir y ejemplo de fidelidad a la fe en tiempos de persecución. Su fiesta se celebra el 25 de noviembre, día en que fue martirizado.
