Beata Verónica de Binasco fue santificada el 13 de enero. Se destacó por su devoción a Dios. Nació en Italia en el siglo XV. Vivió una vida de oración y sacrificio. Fundó un monasterio de clarisas. Se le atribuyen numerosos milagros. Es considerada patrona de la infertilidad. Su festividad se celebra el 13 de enero. Sus restos se conservan en Binasco, Italia. Su vida nos inspira a buscar a Dios.
El santo Beata Verónica de Binasco, cuyo nombre completo es Verónica Giuliani, nació el 27 de diciembre de 1660 en Mercatello sul Metauro, Italia. Falleció el 9 de julio de 1727 en Città di Castello, Italia.
Verónica vivió la mayor parte de su vida en el convento de Capuchinas en Città di Castello, donde ingresó a la edad de 17 años. Durante su vida religiosa, experimentó numerosas visiones y éxtasis místicos, así como estigmas, que son las heridas de Cristo en su propio cuerpo.
La historia de su vida está marcada por su profundo amor y devoción a Jesús y su deseo de sufrir por la redención de los pecadores. Verónica llevó una vida de oración y penitencia, dedicándose a la contemplación y a la ayuda a los necesitados.
Fue canonizada como santa por el Papa Gregorio XVI el 26 de mayo de 1839. Se le conoce como Beata Verónica de Binasco debido a su lugar de nacimiento y como Verónica Giuliani debido a su apellido de soltera.
Es considerada una de las grandes místicas y santas de la Iglesia Católica, y su vida y escritos han sido una fuente de inspiración para muchos creyentes. Su festividad se celebra el 13 de enero, en conmemoración de su muerte.
