Beata María Pía Mastena, religiosa italiana, nacida en 1881, en Todi, Umbria, dedicó su vida a la oración, cuidado de enfermos y educación. Entró en la Congregación de las Hermanas Terciarias Capuchinas en 1900 y profesó sus votos en 1903. Fundó la Congregación de las Hermanas Capuchinas de la Inmaculada de Lourdes, en Todi, en 1928. Fue conocida por su devoción a la Virgen María, su humildad y caridad. Murió en 1951 y fue beatificada por el Papa Juan Pablo II en 1988. Su fiesta se celebra el 28 de junio. Beata María Pía Mastena es un ejemplo de entrega, amor y servicio a los más necesitados. Su vida nos invita a seguir su ejemplo de amor a Dios y al prójimo. Que su intercesión nos ayude a vivir una vida de santidad y generosidad.
La Beata María Pía Mastena nació el 2 de octubre de 1881 en Nápoles, Italia. Falleció el 28 de junio de 1951 en el mismo lugar.
María Pía Mastena vivió la mayor parte de su vida en Nápoles, donde se dedicó a la vida religiosa como miembro de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret.
La historia de su vida está marcada por su dedicación a los más necesitados y su servicio a Dios. María Pía Mastena se destacó por su amor y compasión hacia los enfermos y los pobres, y dedicó su vida a cuidar de ellos. Fue conocida por su humildad y su entrega total a la voluntad de Dios.
María Pía Mastena fue beatificada el 1 de octubre de 1989 por el Papa Juan Pablo II. Fue reconocida como beata debido a su vida ejemplar y su testimonio de fe. Su nombre como beata es Beata María Pía Mastena.
