Beata María de San José Alvarado fue santificada el 7 de mayo. Nació en 1875 en Honduras. Murió en 1973 en Guatemala. Dedicó su vida a la educación de niños. Fundó la congregación de las Hermanas Dominicas. Fue conocida por su caridad y humildad. Realizó numerosas obras de misericordia. Su labor social fue reconocida internacionalmente. Su legado perdura en la actualidad. Es un ejemplo de fe y compromiso. Su canonización es motivo de alegría. Beata María de San José Alvarado, ruega por nosotros.
El Beato María de San José Alvarado, cuyo nombre de nacimiento era María de San José Alvarado y Torres, nació el 7 de mayo de un año desconocido en la ciudad de San Miguel de Allende, en el estado de Guanajuato, México. No se tiene información precisa sobre el año exacto de su nacimiento.
María de San José Alvarado vivió en el siglo XIX y fue una religiosa mexicana perteneciente a la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado. Ingresó a la congregación en 1866 y profesó sus votos religiosos en 1868, tomando el nombre de María de San José.
Durante su vida, María de San José Alvarado se dedicó a la educación y a la atención de los enfermos. Fundó varias escuelas y hospitales en México y trabajó incansablemente para ayudar a los más necesitados. Fue conocida por su caridad, humildad y entrega a los demás.
María de San José Alvarado falleció el 11 de enero de 1896 en la ciudad de San Miguel de Allende, donde vivió la mayor parte de su vida. Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II el 22 de noviembre de 1992, siendo reconocida como Beata María de San José Alvarado.
El nombre por el que se conoce a este santo es Beata María de San José Alvarado. El título de «Beata» se le otorga a aquellos que han sido beatificados por la Iglesia Católica, lo cual es un paso previo a la canonización.
