Beata María Crucificada Satellico fue santificada el 8 de noviembre. Nació en Italia, en 1888. Fundó la congregación de las Hermanas Crucificadas Adoratrices. Dedicó su vida a cuidar enfermos. Fue conocida por su caridad y amor. Fue canonizada por el Papa Francisco. Es ejemplo de sacrificio y entrega. Su legado perdura en la Iglesia.
La Beata María Crucificada Satellico, también conocida como Santa María Crucificada, nació el 8 de noviembre de 1875 en Grottaminarda, Italia. Falleció el 23 de julio de 1947 en Roma, Italia.
María Crucificada vivió la mayor parte de su vida en Italia, específicamente en la ciudad de Roma. Fue una religiosa italiana y fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
La historia de su vida está marcada por su dedicación a la fe y su servicio a los demás. Desde joven, María Crucificada sintió una llamada a la vida religiosa y se unió a la Congregación de las Hermanas de la Pasión. A lo largo de su vida, se destacó por su humildad, caridad y entrega a los más necesitados.
María Crucificada fue reconocida por su labor en la educación y formación de jóvenes, especialmente en la promoción de la dignidad de la mujer. Fundó escuelas y orfanatos para brindar educación y cuidado a aquellos que lo necesitaban.
Fue beatificada el 1 de noviembre de 1981 por el Papa Juan Pablo II y canonizada el 19 de mayo de 2002 por el mismo Papa. Fue declarada santa debido a su vida ejemplar y su dedicación a la fe y al servicio a los demás.
El nombre por el que se conoce a este santo es Beata María Crucificada Satellico o Santa María Crucificada.
