Beata Luisa de Saboya fue santificada el 24 de julio. Nació en Francia en 1461, princesa de Saboya. Fundó el monasterio de Santa Maria della Stella. Vivió una vida de humildad y piedad. Se dedicó a la caridad y la oración. Es conocida por su devoción a la Virgen. Falleció en 1503, dejando un legado espiritual. Su fiesta se celebra el 24 de julio. Beata Luisa de Saboya es un ejemplo de fe. Su vida nos inspira a seguir a Dios.
La Beata Luisa de Saboya, también conocida como Santa Luisa de Saboya, nació el 24 de julio de 1462 en Chambéry, Saboya, que en ese momento formaba parte del Reino de Francia. Murió el 1 de abril de 1503 en Ginebra, Suiza.
Luisa de Saboya fue una noble y princesa de la Casa de Saboya. Se casó con el duque Felipe II de Saboya y tuvo varios hijos, entre ellos el futuro rey de Francia, Francisco I. A pesar de su posición privilegiada, Luisa se destacó por su humildad, caridad y devoción a Dios.
Durante su vida, Luisa de Saboya se dedicó a obras de caridad y ayudó a los pobres y enfermos. Fundó hospitales y conventos, y se preocupó especialmente por la educación de las mujeres. También se destacó por su vida de oración y su profunda fe.
Luisa de Saboya fue beatificada por el Papa Pío IX el 27 de mayo de 1860. Aunque no ha sido canonizada como santa, es venerada como beata en la Iglesia Católica. Su fiesta se celebra el 24 de julio, día de su nacimiento.
El nombre por el que se conoce a este santo es Beata Luisa de Saboya o Santa Luisa de Saboya.
