El 8 de julio, Áquila fue santificado en una ceremonia solemne. Los devotos celebraron con alegría la vida del santo. La iglesia estaba llena de fieles emocionados. Áquila fue venerado por su bondad y compasión. Sus milagros fueron reconocidos por la iglesia. Los fieles rezaron en honor al nuevo santo. La festividad fue llena de fe y devoción. Las celebraciones continuaron durante todo el día. Los creyentes se congregaron para honrar su santidad. Áquila fue recordado como un ejemplo de virtud.
El santo Áquila, cuyo nombre completo es San Áquila de Sinope, es venerado el 8 de julio. Nació en el año 1 d.C. en Sinope, una ciudad de la antigua región de Ponto, en Asia Menor (hoy en día Turquía). Se desconoce la fecha exacta de su muerte, pero se estima que falleció alrededor del año 65 d.C.
Áquila vivió en una época en la que el cristianismo estaba comenzando a difundirse, y se convirtió en uno de los primeros discípulos de San Pablo. Según la tradición, Áquila y su esposa Priscila eran judíos y se encontraron con San Pablo en Corinto, donde se dedicaban a la fabricación de tiendas de campaña. San Pablo se quedó a vivir con ellos y trabajaron juntos en la propagación del cristianismo.
Áquila y Priscila acompañaron a San Pablo en varios de sus viajes misioneros, incluyendo a Éfeso y Roma. Se cree que Áquila fue ordenado obispo de Heraclea, en Tracia, aunque no hay muchos detalles sobre su vida después de los viajes con San Pablo.
La razón por la cual Áquila fue canonizado y reconocido como santo se debe a su dedicación y servicio a la Iglesia primitiva, así como su estrecha relación con San Pablo. Su ejemplo de fe y su contribución al crecimiento del cristianismo fueron considerados dignos de veneración.
El nombre por el que se conoce a este santo es Áquila, aunque también es conocido como San Áquila de Sinope.
